Boceto: Sexismos
-¿Che como te esta yendo a vos en la facu?- pregunta Pedro sin un verdadero interés en ello, mientras mira una minita como fuma su cigarro.
-Bien bien, tampoco hay muchas posibilidades Pedrito, pensá que yo agarre dos materias nomás en el año. Mucho mas hasta las manos debes andar vos que te vas de joda siempre y rendís 4 por año.-
-Si si.- Responde Pedro inconscientemente.
-¿Si si que? Me encanto la bola que me dabas eh.-
-Perdona flaco es que mira lo que es esa mina, ¡mirala que bonita que es!- tirotea un palo Pedro.
Como huyendo de la situación, la chica quien oye el comentario de Pedro, deja el bar en cuestión de segundos.
-Uhh mira la bola que te dio eh.- lo gasta Juan.
-Mira, vos mejor no hables Juancito. Sabes que yo a esa mina la tengo re calada, para hoy o para mañana la tengo en la cama.-
-Jajaja, no me hagas reír pibe, ¿no viste como se tomo el palo? No te quiere ver ni en figuritas la mina. Aparte, ¿vos no eras un don Juan? Que te anda pasando, ahora sos todo un machito eh…- Cuando termina la frase, Juan se levanta de golpe y echa a correr. Pedro ya esta, ya guardo las fichas. Sabe que el otro se va y no vuelve. Al ratito de besuquearse un rato, aparece de nuevo Juan con su novia quienes ambos se despiden al corito: -¡Chau Pedrito, nos vemos luego!-
-Y si, pero buen yo lo entiendo, el pibe esta re enamorado.-
De pronto el viejo empezó a reír como tosiendo, o tosía riendo quizás: -Jajaja, dejémonos de pavadas Pedro que ya estamos grandecitos para decir tantas boludeces.-
-No me jodas Pascual, me vas a decir que no estas enamorado de tu mujer, ¿sino pa’ que te casaste?- Contesta Pedro como enojado por la burla del anciano.
-¡Jajaja, vení vení Miguel, tenés que escuchar a este pibe!- Grita el viejo mientras con su mano llama al otro para que venga a molestar. –Este se cree que para casarse hay que estar enamorado.-
-Vamos pibe, no me vengas con que crees en esa boludes, ya no sos tan pibe che.- Dice el otro viejo, mientras lo presiona con su mano borracha en el hombro.
-Cállense los dos, ustedes no entienden nada. Quizás si alguna ves hubieran creído en el amor, les hubiera tocado; pero si piensan así ¿que quieren esperar?- Responde nervioso Pedro.
Pedro empieza a entristecer, ya tiene miedo de decir cualquier otra palabra, ya que los dos borrachos no dejaban de reír. Además, el no lo sabía, pero en su inconsciente les temía, temía esa imagen que se le hacia tan familiar, tan paternal.
Ante sus miradas atónitas, sin saber que mas decir, el pibe echo a correr rumbo a su casa, como desesperado buscando alguna respuesta. Quería escuchar otra opinión, quería compartir la idea del amor, pero el mismo sabía o por lo menos presentía de que algún día esas patrañas lo terminarían envolviendo, llevándolo a creer en que el amor no era mas que burdo engaño.
¿Acaso ninguno de ustedes creyó alguna vez en el amor? Si, seguramente. Todos creemos en el alguna vez, es un sentimiento hermoso, que cuando no lo conocemos nos da curiosidad. Queremos aprender sobre el, llega una edad en la que tomamos las cosas con madures, en la que pretendemos llegar a una meta en la vida ¿Y como no pensar que el amor es esa meta? Novelas, best-sellers, programas de tv y en la música, nos dicen que es así, entonces por que no creerles. Al menos por el momento uno piensa que nada tiene por perder.
Según pasan los años –o los meses según el caso- es como si nuestro corazón dispusiera a envejecer. Empezamos a chingar la mirada, la gravedad nos absorbe, bajamos de esa nube, de esa nube pasional. Se vienen los errores, los tropiezos, hasta que llegamos a un gran bache: Un enorme bache en nuestro camino que nos frena y no nos deja seguir…
De todos modos el humano esta echo para eso, para pensar, para racionalizar las cosas, y al reflexionar poder llegar de nuevo al principio. Nos caemos nos levantamos, nos caemos nos levantamos.
Creemos en nuestro futuro, pensamos en que va a resultar distinto. Seguimos adelante con nuestra vida, estamos estudiando, hueveando, saliendo, riendo o llorando; y de repente como por flash de una vieja polaroid, quedamos cegados por una extraña figura, aquella persona que nos vende todo eso que buscamos para la felicidad ¡Si si!, allí esta: todo lo que te prometieron por tv, radio, cine, etc etc.
El tiempo va corriendo, o quizás va volando. Olvidamos de contar los días, pensamos en que todo es para siempre, que ni siquiera necesitamos acordarnos de nada, que todo va a seguir así ¿Entonces para que vamos a andar guardando cuidado, a ver si perdemos los mejores recuerdos de nuestra vida, si sabemos que la vida va a seguir así?
Autoría texto: Leandro M.
Autoría imagen: http://niskiskis1981.spaces.live.com/

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada